Me has brindado una ilusión,
me has entregado tus secretos y pesares,
me has consolado en mis momentos más eclipsados,
me has comprendido y cuidado.
Has aceptado tus errores como novio y,
por sobre todo, siento que me has querido.
He visto tus expresiones de tristeza y decepción en tu cara,
unos causados por mi, otros no.
Te he sentido solemnemente agitado cuando sientes mi cuerpo cerca al tuyo,
te he llorado unas cuantas veces bajo el regazo de mi almohada sin sentido alguno,
por momentos me he convencido que esto es pasajero por miedo a que duela después.
Y tal vez, uno de mis mayores defectos sea el de ser constante,
NO masoquista
Todo se encuentra depositado en ti,
mi confianza, mis tristezas,
mi querer, mis ojos, mi ser...
Es así que en un sencillo escrito contextualizo tus dudas...
Queriéndote cada noche más, Isabella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario